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Tomar clases para aprender a conducir puede convertirse en una desagradable experiencia si el maestro no es el adecuado. Con frecuencia ocurre que los padres, hermanos mayores o los amigos pretenden tomar el papel de instructores, pero muchas veces sólo logran que crezca el temor y el nerviosismo de los alumnos. Si para evitar esos problemas has pensado en recurrir a una escuela de conductores, has ingresado al sitio correcto. Aquí encontrarás las características de los servicios que prestamos, y las ventajas, el costo aproximado y la duración de los cursos. Todos, CONDUCTORES o no, conocemos cuales son los problemas de tránsito en la Argentina: Reglamentación y señalización que no se respeta, instrumental del vehículo que no se utiliza (luces intermitentes de giro, espejos retrovisores, etc.), excesos en los límites de velocidad, uso indebido de carriles al circular, en fin... Los argentinos manejamos mal ! Manejar implica tener dominio sobre algo, poder hacer con eso lo que se quiera, en el momento que se quiera. Está relacionado con habilidad, y en esto, no tenemos mayor problema. El problema aparece a la hora de conducir, que tiene que ver con conducta, es decir, lo que hago con esa habilidad, la forma en que la utilizó.
Si manejar es la habilidad de hacer funcionar un vehículo, conducir será la capacidad de hacerlo respetando las normas de tránsito y a quienes nos rodean. |